Ejercicios Jelquing:
- Tomese una toalla humeda y calientese no tanto que queme y envuelvase el pene por 5 minutos a que se relaje y fluya la sangre en el.
- Con ayuda de un lubricante, masajeelo a fin de conseguir una erección parcial, y colocando los dedos como si se hiciera la señal de OK, estirelo firmemente desde la base hasta el glande, como si estuviera ordeñandolo.
- Este ejercicio se debe hacer por alrededor de una hora, posterior lo cual se vuelve a aplicar una toalla caliente y se repite el proceso; siempre procurando no tener una erección total a fin de evitar la ruptura de un vaso.
Sin embargo, los ejercicios que realmente ayudan y que han demostrado su eficacia, no para el alargamiento del pene pero si para tener ereccionas más intensas, duraderas y bajo control es la ejercitación del músculo pubococcígeo. En el caso femenino permite tonificar la vagina y al igual que el control del orgasmo, permite tener y ofrecer relaciones sexuales más satisfactorias.
Uno puede identificarlo colocando la mano por debajo de los genitales
(o atrás de los testículos) e intentando apretar los músculos como si
quisiera apretar las nalgas sin hacerlo realmente, lo que permitirá
sentir una tensión de dicho músculo.
Ejercicios pubococcígeos:
- Inicie calentando el músculo mediante contracciones en la region entre los testículos y el ano, como si estuviera orinando y quisiera cortar el chorro de orina. Repitalo 30 veces, descansando 30 segundos entre ellas.
- Empiece a repetir estas series de calentamiento hasta llegar a series de 100 o más contracciones.
- Una vez que empiece a dominar la técnica, empiece con series de contracciones largas e intensas; así como series de aumento de tensión progresiva (como escaleras); y tensiones lentas, progresivas y largas.
En lo particular cabe decir que estos ejercicios si son muy útiles aunque a lo largo de su práctica llegan a cansar. Una de sus ventajas es que pueden realizarse en horas de oficina, sin que las personas alrededor se den cuenta de ello.